INTRODUCCIÓN


PREHISPÁNICA


VIRREINO



REVOLUCIÓN



CONTEMPORÁNEA


La Regencia

Durante la regencia y el efímero imperio de Agustín de Iturbide, no hubo cambios substanciales en la organización política de México. A la caída del emperador se convocó a un Congreso Constituyente en 1823, que se proponía dar a la Nación una forma de organización política republicana, mediante la federación de estados soberanos.

Sorpresivamente, la diputación poblana solicitó que en el Artículo VII del Proyecto de Constitución, se indicara que Tlaxcala sería anexada al estado de Puebla, argumentando que la primera no contaba con los recursos para erigirse en una entidad federativa.

Los enemigos de Tlaxcala usaron los periódicos "El Sol" y "El Aguila Mexicana", para publicar artículos calumniosos que definían a Tlaxcala como un conjunto de ruinas formadas en el recodo de un río, sin potencialidades productivas. El resurgimiento de la tendencia anexionista que ya había fracasado durante la administración colonial, tenía su fuente de sustentación en los obrajeros, comerciantes, hacendados y parte del clero de Tlaxcala, en su mayoría de origen español o criollo, con intereses más cercanos a Puebla. El Ayuntamiento de Tlaxcala, conjuntamente con los de Chiautempan, Nativitas, Teolocholco, Xaltocan y Zacatelco, conminaron a sus representantes ante el Congreso, para que defendieran a Tlaxcala como un Estado Libre y Soberano dentro de la Unión.

 

 
La batalla en el Congreso y en los medios periodísticos la dieron los diputados Blázquez, Romero, Amador, González de la Cruz, Reyes y Zimerman bajo la estrategia política que diseñó Joaquín de las Piedras, Jefe Político de Tlaxcala. El prestigiado legislador don José Miguel Guridi y Alcocer, protestó enérgicamente ante el Congreso por la pretensión de Puebla y de los malos hijos de Tlaxcala, logrando frenar las ambiciones mezquinas de los anexionistas. Después de una larga y prolija discusión, Tlaxcala no fue anexado como parte del estado de Puebla, quedando como territorio de la Federación. En 1836 cuando los estados fueron transformados en departamentos, el territorio de Tlaxcala quedó incluido dentro del Departamento de México, hasta el mes de mayo de 1847, cuando Tlaxcala recobró su calidad de territorio