INTRODUCCIÓN


PREHISPÁNICA


VIRREINO



REVOLUCIÓN



CONTEMPORÁNEA


Los Gobiernos Post-revolucionarios


Panorámica de la ciudad de Tlaxcala
Crédito: La Antigua República.

En 1917 Venustiano Carranza ordenó al gobernador provisional, general Daniel Ríos Zertuche, regresar las tierras a los hacendados. Este general no pudo cumplir los deseos del Pr esidente de la República, porque los pueblos se opusieron a regresar las haciendas con las armas en la mano, y porque el mismo general estaba convencido de la justicia del reparto agrario, incluso llegó a emitir un decreto que llevaba a la práctica el proyecto de Antonio Hidalgo, consistente en la creación de colonias agrícolas con parcelas de 5 a 15 hectáreas en las haciendas intervenidas. Las parcelas fueron pagadas por los colonos en abonos, mientras que los propietarios recibieron bonos del gobierno del estado. Ríos Zertuche fue sustituido por el general Luis M. Hernández. Este gobernador provisional, aceleró el reparto agrario creando más de 90 comités agrarios que demandaban la legalización del reparto ejecutado por Domingo Arenas. Para cubrir el expediente con Venustiano Carranza, el general Luis M. Hernández trasladó fuera del estado a las tropas que habían estado bajo el mando de Domingo Arenas. Sin embargo, los arenistas que lideraban los pueblos, ganaron las presidencias municipales y algunas diputaciones locales, por lo que no fue posible desactivar el movimiento agrario.

En la sucesión gubernamental de 1918 se enfrentaron los grupos de Máximo Rojas y del extinto Domingo Arenas. Los primeros postularon como candidato a gobernador al mismo Rojas bajo las siglas del partido Liberal Constitucionalista Tlaxcalteca, mientras que los arenistas, agrupados en el Partido Liberal Tlaxcalteca, postularon a Anastasio Meneses, uno de los lugartenientes más queridos de Domingo Arenas. Venustiano Carranza consideraba a Máximo Rojas como un mal menor dentro del radicalismo tlaxcalteca, por lo que dio instrucciones al gobernador provisional, general Luis M. Hernández, para que inclinara en favor de ese líder el fiel de la balanza. Las elecciones fueron competidas y amañadas, pues solamente con el apoyo militar del gobernador provisional, Máximo Rojas pudo tomar posesión del cargo de gobernador en mayo de 1918.