INTRODUCCIÓN


PREHISPÁNICA


VIRREINO



REVOLUCIÓN



CONTEMPORÁNEA


Las Guerras Floridas

Simultáneamente al esplendor de Tlaxcala, los tenochcas realizaron una serie de conquistas convirtiendo a muchos pueblos en tributarios, quedando Tlaxcala y otros cuantos señoríos fuera del control político de México-Tenochtitlán durante el reinado de Moctezuma Ilhuicamina. La integración de la Triple Alianza entre Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan en 1454, dio origen a las llamadas "guerras floridas", con el propósito religioso de obtener prisioneros y sacrificarlos a sus dioses, pero también a manera de entrenamiento de los guerreros. Los enemigos seleccionados para estas justas bélicas fueron Huejotzingo, Cholula y Tlaxcala.


Guerras floridas entre Texcocanos y Tlaxcaltecas.
Murales Palacio de Gobierno

 

No obstante, las relaciones entre los señores tlaxcaltecas y los mexicas perduraron incluso durante el reinado de Moctezuma Xocoyotzin quien, debido a las intrigas de huejotzingas y cholultecas, decidió someter a Tlaxcala.

Como consecuencia de estas rivalidades, los comerciantes tlaxcaltecas no pudieron transitar con sus mercancías por las rutas acostumbradas.

En tal sentido, los señores tlaxcaltecas no dudaron en entrevistarse con Moctezuma Xocoyotzin para demandarle la libertad de comercio. Este con gran soberbia, exigió tributo a los tlaxcaltecas, lo que significaba vasallaje y sometimiento; al no ser aceptado por estos últimos inició una enemistad que desembocó en permanentes enfrentamientos bélicos.

Tlaxcala y Tenochtitlán surgieron en el mundo indígena con dos concepciones políticas diferentes que a la larga chocarían inevitablemente. Tlaxcala desarrolló un sistema de ciudades-estados que conformaron una confederación, mientras que México-Tenochtitlán se convirtió en imperio.

 

 

 

En repetidas ocasiones los enemigos de Tlaxcala intentaron incursionar en su territorio, sin lograr conquistar un solo palmo de terreno; a su vez, Tlaxcala no pudo ir más allá de sus fronteras, hasta que los aztecas en 1514, conjuntamente con sus aliados huejotzingas y cholultecas, lanzaron una ofensiva siendo derrotados ante el empuje de los tlaxcaltecas; un segundo ataque también fue desarticulado, teniendo que replegarse los aztecas y sus aliados.

En estas guerras fue hecho prisionero el legendario Tlahuicole, quien se convirtió en símbolo de la dignidad y de la lucha por la autonomía de los tlaxcaltecas. Como consecuencia de estas guerras, las ciudades-estados de Tlaxcala fueron sometidas a un bloqueo económico, que les impidió comerciar con los pueblos del Golfo y de Centroamérica, así como con los del Valle de México y asimismo, impidió la adquisición de importantes artículos como sal y algodón.

Tlahuicole Murales Palacio de Gobierno

Ante un bloqueo de esta naturaleza se consolidó uno de los rasgos del carácter tlaxcalteca: la tenacidad para ser autosuficientes. Muchos de los nutrientes provenientes del intercambio comercial, fueron substituidos por el uso de hierbas comestibles y por un incremento de la producción local. En estas circunstancias Xicohténcatl Huehuetl, con los demás señores de Tlaxcala, enfrentaron la llegada de los españoles.

 


Quetzacoatl Murales Palacio de Gobierno