INTRODUCCIÓN


PREHISPÁNICA


VIRREINO



REVOLUCIÓN



CONTEMPORÁNEA


Los Seņoríos

Hacia el siglo IX arribaron al actual Tlaxcala los teochichimecas, provenientes de Chicomoztoc (lugar de las Siete Cuevas). Habiéndose asentado primeramente en los llanos de Poyoauhtlán -ubicados entre los actuales Texcoco y Chimalhuacán, en el estado de México- donde combatieron victoriosamente contra los tecpanecas, decidieron continuar su peregrinaje, siguiendo las indicaciones de su dios Camaxtli. Al abandonar Poyoauhtlán, se dividieron en dos grupos: los que peregrinaron hacia el norte de Texcoco, llegando al territorio del actual estado de Hidalgo, donde fundaron Tulancingo y Huauchinango, y los que atravesaron la Sierra Nevada por Amecameca y rodeando la falda del volcán Popocatépetl pasaron por Huejotzingo y Cholula, hasta llegar a Contla y pasar de ahí a Tepetícpac, ("entre los peñascos") donde fundaron el primer señorío.

Culhuatecuhtli entrega a Teyohualminqui
la mitad de su Señorio.
Murales Palacio de Gobierno

A su llegada a estas tierras, los teochichimecas se enfrentaron a los olmeca-xicalancas, quienes al ser vencidos y expulsados perdieron la hegemonía sobre el área sureña ante el empuje de los recién llegados. Ante esos acontecimientos el señorío de Huejotzingo decidió tomar Tepetícpac para lo cual solicitó la ayuda de los tecpanecas del señorío de Atzcapotzalco, con quienes ya se habían enfrentado los tlaxcaltecas en Poyoauhtlán. Estos, por su parte, pidieron ayuda a sus deudos y parientes, los culhuas de Texcoco. El asalto a Tepetícpac ocurrió aproximadamente en la tercera década del siglo XII; los tlaxcaltecas con la ayuda de sus aliados, repelieron la agresión, venciendo a los huejotzingas. Esta victoria sirvió para que Tlaxcala definiera sus fronteras y estableciera buenas relaciones con sus vecinos.

Después de esta victoria, los tlaxcaltecas se dedicaron a fortalecer su señorío bajo el mando de Culhuatecuhtli, al correr de los años, éste cedió la mitad de su señorío a su hermano menor Teyohualminqui, quien junto con sus súbditos dejaron Tepetícpac para fundar el segundo señorío denominado Ocotelulco, que significa "en el barrio alto del pino" o "en el altozano del pino". A este señor le sucedió su nieto Acantehua quien propició un gobierno guerrero, lo que le permitió otorgar mercedes a los principales, pero en la senectud se volvió tirano y soberbio, por lo que otro noble llamado Tlacomihua de origen cholulteca, planeó su asesinato y el de sus parientes.

Al haber conflictos internos, un guerrero llamado Tzompane decidió abandonar Ocotelulco, asentándose con sus partidarios en un lugar conocido como Teotlalpan. A Tzompane le sucedió su hijo Tepolohuatecuhtli quien fue traicionado y asesinado, sin motivo alguno, pues este personaje introdujo la industria y las artesanías logrando un mayor bienestar de la población, además de haber gobernado con justicia. A Tepolohuatecuhtli le sucedió un personaje llamado Zozoc Aztahua Tlacaztalli, quien transfirió la cabecera de Teotlalpan a Tizatlán fundándose el tercer señorío. Después ocupó el mando Huitlalotecuhtli, de quien no se guarda memoria. A su vez, la sucesión fue para Xayacamachan, de quien se dice fue muy temido y reverenciado por los suyos. A la muerte de este personaje ocupó el poder su hijo Xicohténcatl Huehuetl (el Viejo), considerado un gran guerrero quien vivió más de 120 años. Xicohténcatl quiere decir "el señor de los labios de jicote", metafóricamente significa el que pronuncia conceptos que en sus labios son graves, severos e hirientes. De lo anterior se deduce que este gobernante era un excelente orador, estratega y poeta El cuarto señorío fue fundado con cabecera en Quiahuiztlán por tlaxcaltecas provenientes de Tepetlaoztoc, grupo que tras el enfrentamiento con los tecpanecas no quiso seguir al grueso de la población tlaxcalteca en su peregrinar por la Sierra Nevada.

 

De esta manera, hacia el siglo XII d. C. se consolidaron tres grupos culturales dentro del actual territorio tlaxcalteca. En su región central, a orillas del río Zahuapan, precisamente donde se presentaron los asentamientos más antiguos por ser la zona más fértil, se encontraban entonces poco más de 200 poblamientos, aunque sólo una veintena de estos eran pueblos grandes o ciudades con categoría de señoríos, y de los cuales dependían los demás como tributarios. Unas 165,000 personas vivían en esta área, de casi 1,500 km² y cuyo conjunto ha sido denominado como la cultura Tlaxcala, ya que es la que formaría el corazón de la futura provincia virreinal. Entre los muchos señoríos del centro destacaban cuatro: Tepetícpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuiztlán.

Cada señorío era autónomo en materia de gobierno interior, pero en asuntos de defensa frente a otros grupos expansionistas como los aztecas, o de enemigos más cercanos como los señoríos de Cholula o Huejotzingo, se reunían los cuatro señores, quienes depositaban en uno de ellos el mando de los ejércitos, quedando federados y cohesionados.

La región del norte y parte del noreste estaba habitada por grupos otomíes, a los que se ha denominado genéricamente como cultura Tlaxco, agrupados en tres principales señoríos: Atlangatepec, Tliliuhquitepec y Tecoac. Estos mantenían buenas relaciones con los pueblos del centro y fungieron como guardianes de frontera; posteriormente serían sus aliados en las luchas contra los mexicas. El tercer grupo cultural se asentaba en la región noroeste, lo que hoy forma el municipio de Calpulalpan. Estaba muy ligado a la cultura de la cuenca central de México, que en el último periodo prehispánico sería la azteca, y en abierta rivalidad con los señoríos vecinos del norte y centro de Tlaxcala, de los cuales los separaba un corredor libre de asentamientos humanos, una especie de "tierra de nadie". Al sur y suroeste, fuera de los actuales límites del estado, quedaban los poderosos señoríos de Huejotzingo y Cholula, enemigos de los tlaxcaltecas.

A su vez, en la región central y en la del noroeste se produjo la formación de los cacicazgos o señoríos que habrían de encontrar los españoles en el siglo XVI; los del centro consiguieron una posición más autónoma, pero los del noroeste continuaron bajo la influencia de las culturas de la cuenca de México. También entonces resurgió Cholula en la frontera sur, sólo que esta vez tuvo que rivalizar con el poder de otros señoríos emergentes, principalmente Huejotzingo y Atlixco. Todo este conjunto de culturas y de pueblos, llegados unos de manera sucesiva y otros en forma casi simultánea, unas veces complementándose y otras enfrentándose, dieron forma y fundamento, como un crisol, a lo que sería la antigua Tlaxcallan, cuyo nombre significa "lugar del pan o tortilla de maíz".

Señores de Tlaxcallan
Murales Palacio de Gobierno

 

Los ejercitos Tlaxcaltecas contra sus enemigos más cercanos.
Murales Palacio de Gobierno